El Presidente apeló a la solidaridad para poder cumplir con compromisos financieros y ambientales

EL PAÍS 03 de noviembre de 2021 Por Soy de Santiago
El presidente Alberto Fernández logró en su gira por Europa el apoyo de sus pares a los pedidos realizados al FMI para permitir a los países de bajos ingresos y renta media como Argentina puedan cumplir con sus compromisos financieros y al mismo tiempo continuar su recuperación económica con inclusión social, a la vez que consiguió el compromiso de una inversión de 8.400 millones de dólares de una empresa australiana para producir hidrógeno verde en Río Negro.
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Como pedido concreto, Alberto Fernández convocó a la comunidad internacional a aplicar los Derechos Especiales de Giro (DEG) del FMI para “un gran pacto de solidaridad ambiental” con el objetivo de que “las deudas sean sostenibles para una recuperación económica sólida y con inclusión social" porque, dijo, "la sustentabilidad ambiental va de la mano de la sustentabilidad social”.

El Presidente lo planteó primero en Roma, Italia, y luego en Glasgow, Escocia, primera y segunda escala de su gira, donde participó de la Cumbre del G20 y de la Cumbre de Líderes de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26).

"Los organismos multilaterales de cooperación deben comprometer al menos el 50 por ciento de su cartera de préstamos a acciones ambientales para lograr una transición hacia un modelo de desarrollo integral, sostenible e inclusivo”, dijo Fernández en Roma.

Alberto Fernández habló de "responsabilidades comunes pero diferenciadas", acorde con la realidad de cada nación, y también se refirió a la crisis sanitaria de la pandemia Covid 19, que "desnudó una crisis mucho mayor y multidimensional de insostenibilidad y desequilibrio que afecta al ambiente y a la sociedad y propuso la creación de "mecanismos de pagos por servicios ecosistémicos".

Estos fueron algunos de los planteos que el Presidente llevó a Europa como parte de su participación en la Cumbre del G20, que se realizó en Roma el sábado 30 y domingo 31, y en la Cumbre de Líderes de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26), que le siguió ayer en Glasgow, Escocia, y que concluyó hoy con el viaje de regreso del mandatario y su comitiva a Buenos Aires.

En todos los planteos, el Presidente apostó a la solidaridad, relacionando endeudamiento con desarrollo, sustentabilidad, inclusión social y acción ambiental, un planteo acorde con países que transitan como Argentina un esfuerzo para hacer frente al endeudamiento, al mismo tiempo que buscan su desarrollo y la inclusión social de su población.

En el marco de la COP26, Argentina adhirió junto a otras 100 naciones a un acuerdo que establece un plan de lucha para frenar la deforestación y otro para recortar la emisión de metano, ambos hasta el 2030.

También en Glasgow, Alberto Fernández anunció un acuerdo con la empresa australiana Fortescue para invertir en Río Negro 8.400 millones de dólares para producir hidrógeno verde, un proceso productivo que, una vez en marcha, generará 15.000 empleos directos y entre 40.000 y 50.000 indirectos.

En Roma, el foco fue la deuda y allí pidió el Presidente al FMI que revise su política de sobrecargos, un reclamo ya pronunciado por los ministros de Finanzas el 13 de octubre último, y la canalización voluntaria de parte de los DEG asignados, para ayudar a los países vulnerables.

En Glasgow, el Presidente retomó el tema y volvió a subrayar la necesidad de aplicar los DEG del FMI para "un gran pacto de solidaridad ambiental", que incluya "a los países de bajos ingresos y renta media, y que sirva para extender los plazos de las deudas y la aplicación de menores tasas".

En ese marco, el mandatario agradeció “el esfuerzo de la comunidad internacional por la histórica emisión de DEG desde el FMI "con el propósito de superar los efectos de la pandemia”, y solicitó “atención y sensibilidad para superar el obstáculo que la Argentina tiene en materia de endeudamiento externo con el FMI".

"Hacerlo de modo exitoso, nos permitirá acelerar nuestra transición climática”, dijo Alberto Fernández, quien recibió el respaldo de la canciller federal de Alemania Angela Merkel; el presidente de Francia Emmanuel Macron y el titular del Gobierno español, Pedro Sánchez, que ratificaron el apoyo a la Argentina en la renegociación de la deuda argentina con el FMI y el Club de París, en reuniones bilaterales realizadas en el Centro de Convenciones La Nuvola de Roma.

"Nuestros ministros de Finanzas esperan con interés que se siga debatiendo la política de sobrecargos en el Directorio del FMI en el contexto de la revisión intermedia de los saldos precautorios", resumió el comunicado del G20, en apoyo a la petición de Fernández.

"Nosotros lo que hicimos en los tres discursos fue marcar los problemas de financiamiento que va a atravesar el mundo después de la crisis del coronavirus, entre ellos la Argentina", resumió el mandatario ante los periodistas argentinos que cubrieron la gira.

El Presidente pidió "atención y sensibilidad" de parte de la comunidad internacional para "superar el obstáculo" en materia "de endeudamiento externo con el Fondo Monetario Internacional" y recordó que Argentina está "renegociando un préstamo que se le concedió" al país "por 57.000 millones de dólares, una suma mayor a la que el FMI destinó para todos los países del mundo para combatir la pandemia y que significa la mitad del presupuesto que el mundo comprometió para atender al cambio climático y que aún permanece incumplido".

Por esa razón, pidió "mayor flexibilidad para honrar esa deuda, en plazos y tasas" y suscribió la propuesta de "vincular parte de su pago a las imprescindibles inversiones en infraestructura verde".

El mandatario ya había hecho el planteo a Kristalina Georgieva, la titular del FMI, durante el encuentro que mantuvieron en la capital italiana, previo a su exposición en el G20.

En referencia al resultado del encuentro, Alberto Fernández había dicho que la negociación avanzaba "con las dificultades que supone", debido a que hay muchos intereses en pugna, y un "mundo financiero que ha demostrado un fracaso y que se resiste a cambiar y a aceptar la crisis que ha generado".

La negociación con el Fondo continuó luego de la reunión de Fernández y Georgieva, conducida por el ministro de Economía, Martín Guzmán; y el secretario de Asuntos Estratégicos de la Presidencia, Gustavo Beliz, que permanecieron unos días más en la capital italiana.

"Creo que lo que tuvo mucho sentido para Argentina es que vinimos a plantear lo que está pasando en nuestra parte del mundo", indicó el mandatario argentino.

En su planteo, el Presidente dejó sentado que "es evidente que Argentina no puede pagar 19 mil millones de dólares el año que viene", y que por esa razón el Gobierno trabaja para "lograr un acuerdo que sea sostenible, que no postergue el desarrollo" y no imponga un plan que "cueste socialmente" sino "uno que se pueda cumplir en el tiempo".

“Es necesario que las deudas a pagar sean sostenibles para garantizar una recuperación económica sólida y con inclusión social”, dijo el mandatario y, citando al Papa Francisco, reclamó construir “juntos la globalización de la solidaridad, para que no triunfe lo que triunfó hasta aquí, la globalización de la indiferencia".

Sobre la postura de los países europeos al planteo argentino consideró: "Hago una tarea laboriosa con toda Europa, que en esta oportunidad volvió a repetirse, con Merkel, Macron, Pedro Sánchez".

Con estos planteos ya presentados a la comunidad internacional, el Presidente inició el viaje de regreso al país junto a la primera dama Fabiola Yañez y la comitiva oficial desde el Aeropuerto Glasgow Prestwick.

Su arribo a Buenos Aires está previsto para mañana a las 6 de la mañana.

“Es necesario que las deudas a pagar sean sostenibles para garantizar una recuperación económica sólida y con inclusión social”, enfatizó y, citando al Papa Francisco, reclamó construir “juntos la globalización de la solidaridad, para que no triunfe lo que triunfó hasta aquí, la globalización de la indiferencia".

Integraron la comitiva en Glasgow, los ministros de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, Santiago Cafiero; de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas; de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Juan Cabandié; y de Agricultura, Ganadería y Pesca, Julián Domínguez; la portavoz de la Presidencia, Gabriela Cerruti; el secretario General de la Presidencia, Julio Vitobello; la secretaria de Relaciones Económicas Internacionales, Cecilia Todesca; el jefe de Asesores, Juan Manuel Olmos; la asesora presidencial, Cecilia Nicolini; y el subsecretario de Comunicación y Prensa, Marcelo Martín.

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